Quien no ha disfrutado de la ignorancia de los que la muestran como virud para echar unas risas, sentado en el sofá comodamente con una copa de vino en una mano y en la otra la varita que hace desaparecer al hilarante, al prepotente, al soez o al pedante parlanchin que se jacta de poder deslizarse por el arcoiris como nadie.
La varita te da la libertad de liberarte de los malos cuando lo bueno se acaba. Creo que siempre hay algo bueno que disfrutar de la cajita tonta, pero tambien estoy seguro que mas en el caso de la tele, lo breve multiplica el resultado exponencialmente en la calidad del producto. Pretender aguantar de manera prolongada a un grupo de porteras repasando la actualidad del vecindario seria perder el sentido ludico a un patio que solo se toma en serio la contabilidad comunal.
Divertirse con lo ajeno en este caso nos puede salvar de la monotonia,brevemente, sin tener que pedir disculpas a los payasos de la tele que al final se crearon a si mismos para tal fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario